Recetas mexicanas que se llevan bien con el whisky

Júpiter Cervecería es un bar ubicado en el centro de Coyoacán, que además de experimentar con la comida tradicional mexicana, se especializa en cervezas artesanales, tiene un foro para músicos independientes y un aire retro y provocador, que no le tiene miedo a la innovación.

Este bar apuesta por convertir los sabores que todos conocemos e identificamos hasta con una venda en los ojos, en algo que nos vuelva a sorprender. En su menú hay referencias a nuestros puestos favoritos de la calle, a los platillos básicos de cualquier fiesta familiar, o hasta la sazón de nuestras fondas de cabecera, pero todos tiene un giro novedoso, cerca de nuestros antojos y alejado de la pretensión.

Como es el mes patrio, le pedimos al equipo de Júpiter que combinara whisky con algunas de sus recetas ‘no ta’ tradicionales. Muchas gracias al chef Jorge Martínez y el mixólogo Julio Galarza, que diseñaron tres maridaje exclusivos para Whisky Makers.

Maridaje 1: Barbacoa de hongos + whiskey

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La primera parada consistió en una barbacoa de portobellos con guacamole, ensalada de nopal y tortillas recién hechas en la cocina del chef Martínez, de la mano de un Martini Asteroide.

En este caso, lo importante era hacer notar cómo la parte cítrica del coctel, elaborado con pepino macerado, whiskey, licor de naranja y cítricos, limpiaba el paladar del sabor dejado por la barbacoa, y fortalecía el sabor de los hongos portobello.

Maridaje 2: Sopes de suadero + Bourbon

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En este experimento teníamos que incluir el maíz y los bichos, más una de las preparaciones más golosas que existen: el suadero. Los sopes de suadero, con un dip de aguacate y gusanos de maguey fritos encima, llegaron acompañados una bebida llamada Bourbon Pork.

El coctel tenía una base de whiskey con jarabe de cítricos y canela, salsa barbecue casera, un chorrito de cerveza oscura y una tajada de tocino seco, sujetado al borde del vaso. Antes de darle el primer sorbo a este trago, hay que morder el tocino crujiente y, luego de probar los sopes, notar cómo se entrelazan la grasa del platillo con las notas dulces de la bebida. ¡Goloseo extremo!

Maridaje 3: Postre + whisky

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El postre redondeó la experiencia. Consistía en la reinvención de un clásico de las cantinas, con un extra: una trenza de ate con queso con una bolita de helado de vainilla y frutos rojos, maridada con, otra clásico pero neoyorkino, un Manhattan. El mixólogo Galarza preparó éste último con martini Rosso, Amargo de Angostura y whisky.

La combinación demostró, una vez más, que los postres son los aliados naturales de los drinks clásicos.

De acuerdo con Galarza, “este tipo de combinaciones le quitan el título de ‘intocable’ a la gastronomía tradicional, al tiempo que exploran el mundo de sabores de los que es capaz el whisky”.

Y aunque hasta la barra de Júpiter casi siempre llegan órdenes donde la protagonista es la cerveza, el equipo espera que con el tiempo sus clientes también se contagien de su amor por la experimentación.

Agradecemos a todo el equipo de Júpiter Cervecería por cocinarnos y hablar con nosotros.

Dónde: Higuera 22, La Concepción, Coyoacán, Ciudad de México.

Fotos de Paulina Munive.