Para siempre Anthony Bourdain

“¿Realmente queremos viajar en un papamóvil herméticamente sellado a través de las provincias rurales de Francia, México y el Lejano Oriente, comiendo sólo en Hard Rock Cafés y McDonalds? ¿O queremos comer sin miedo, devorando el estofado local, la humilde carne misteriosa de una taquería, o el regalo sincero que es una cabeza de pescado a la parrilla? Sé lo que quiero. Lo quiero todo. Quiero probar todo una vez”. Anthony Bourdain.

Apetito es lo que le sobraba a Anthony Bourdain. Primero recorrió las cocinas de Nueva York en busca de experiencias como chef, un golpe de suerte lo llevó a las páginas de The New Yorker, y la vida lo arrastró a miles de mesas en cientos de lugares del mundo. Era más que un presentador de televisión, era un periodista, un cronista, un cuentacuentos, un sibarita, un turista, una persona con hambre.

Anthony Michael Bourdain nació en 1956 en Nueva York, era hijo de Pierre, músico clásico, y Gladys, correctora de estilo de The New York Times. Tuvo la fortuna de nacer en una familia educada y de tener desde pequeño acceso a alimentos diversos, así como a viajar dentro y fuera de Estados Unidos.

La vichyssoise —una sopa originalmente francesa— marcó su camino culinario. En su libro, No Reservations, relata que estaba en cuarto de primaria cuando hizo un viaje familiar a Europa a bordo del crucero Queen Mary, y como una fotografía recuerda haber disfrutado por primera vez un platillo. “Había comido en restaurantes antes, seguro, pero ésta fue la primera comida que de verdad noté. Fue la primera comida que disfruté y, mucho más importante, que recuerdo haber disfrutado”.

Cuando acabó la preparatoria entró a Vassar College, pero en el verano siguiente fue lavaplatos en un restaurante de Provincetown, Massachusetts, dejó Vassar y regresó a Nueva York convencido de querer pasar sus días entre sartenes y cuchillos. Se graduó, en 1978, del reconocido The Culinary Institute of America. Y como todos, comenzó picando kilos de ingredientes y haciendo salsas hasta el cansancio. Trece horas de pie, a lado del fogón, trasnochado. En los 90 se consolidó, y su último gran trabajo fue como el chef ejecutivo del Brasserie Les Halles, un clásico de Manhattan.

La escritura y su madre, sin saberlo, lo catapultaron hacía la televisión. Después de haber sido chef por casi una década, en 1999 escribió un artículo sobre el lado oscuro de la industria restaurantera. Pensó mandarlo a varios lugares, menos a The New Yorker, sin embargo su madre lo animó a hacerlo. El editor de la famosa revista norteamericana lo buscó, el artículo Don’t eat before reading this, se publicó. Así, el nombre “Anthony Bourdain” dejó de ser anónimo.

Las ofertas para hacer un libro se multiplicaron. Kitchen Confidential, Adventures in the Culinary Underbelly (2000) fue bestseller instantáneo, y Bourdain se convirtió en un referente culinario, en un insider agudo y divertido, en un rebelde hambriento.

No Reservations de Travel Channel, fue su primer trabajo como host televisivo. Más tarde, en 2013, se incorporó a la cadena CNN protagonizando Parts Unknown, un programa en el que Bourdain recorrió el mundo en busca de la mejor comida, en busca de retratar la cultura a través de ella, quienes la cocinan y la comen. Ganó 5 Emmy’s, hizo 11 temporadas y dejó incompleta una, que grababa en la actualidad.

Bourdain era una bocanada de aire fresco, iba y venía, comía igual en un restaurante con estrellas Michelín como tostadas de mariscos en La Guerrerense, de Ensenada. Fue el primero en mostrarlo: no importa si es en una mesa, de pie o sentado en la calle, comer es un acto social, un acto que nos une.

Su muerte deja un hueco, pero también muchísimo material escrito y audiovisual para volver a él. Murió en Estrasburgo, Francia, ese país donde se creó —y después se reinventó en Nueva York— la vichyssoise, una sopa fría que despertó todas las papilas gustativas de Tony —como lo llamaban sus personas cercanas— cuando aún era un niño.

Anthony quizás si lo probó todo aunque fuera solo una vez.

Hasta siempre y para siempre, Anthony Bourdain (1956 – 2018).