El “Manhattan” cuenta la historia de NY

El Manhattan es uno de los cocteles más clásicos en la industria de la mixología y una muestra líquida de la realidad multicultural de Nueva York. Por un lado está el uso del whiskey —muy ligado a la migración irlandesa en Estados Unidos—, por el otro, el vermouth dulce y las cerezas Maraschino: la famiglia italiana.

Originalmente se hacía con whisky de centeno, muy popular en el destilerías del norte del estado de Nueva York.Después empezó a hacerse con whisky canadiense, porque era de lo que podía encontrarse en el mercado negro durante la prohibición. Al final se quedó la costumbre. La historia ha seguido encargándose de llenar los recetarios de distintas versiones del Manhattan; hay algunas hechas con bourbon y otras con brandy y tequila.

Aunque hay registros impresos del Manhattan desde 1891, como en The Flowing Bowl de William Schmidt, las recetas contrastan mucho entre sí. El clásico como lo conocemos apareció en una compilación de 1948 de David Embury, The Fine Art of Mixing Drinks, en donde se consolidaron las diferentes versiones y quedó así: 5 partes de whiskey americano, 1 parte de vermouth italiano, un toque de amargo de Angostura, todo agitado con hielos y servido straight con una cereza Maraschino como decoración.

Sobre el origen del trago, hay dos versiones. Una dice que fue en una fiesta organizada en los 1870 por Jennie Jerome —futura mamá de Winston Churchill— en honor al entonces candidato presidencial, Samuel J. Tilden. Un invitado se puso a hacer cocteles para todos y uno de ellos fue un hit. A partir de ahí, todos empezaron a pedirlo con el nombre del lugar: Manhattan Club. Aunque la historia suene interesante y parezca muy redonda, lo más probable es que sea falsa, dado que por esas fechas Lady Randolph Churchill estaba muy ocupada esperando a que naciera sir Winston y ya pasaba sus días en Europa, no en Nueva York.

Además de pizza y pasta, la influencia italiana en Nueva York se puede sentir también en la coctelería clásica en tragos como el Manhattan, que usa vermouth y cerezas Maraschino.

Hay otra versión, quizá más probable, que dice que un bartender de apellido Black popularizó el coctel en un bar en Broadway en los 1860. La realidad es que nadie sabe con certeza quién lo inventó. Como pasa con muchos grandes inventos de la historia: no fueron obra de una sola persona sino que, colectivamente y con el paso de los años, han evolucionado hasta adquirir vida propia. Así el Manhattan.

Para seguir con la tradición de sumarle páginas al gran libro de las recetas de Manhattan, decidimos reinventarlo una vez más. Visitamos a Mica, head bar tender del Fifty Mils, en el hotel Four Seasons e la Ciudad de México para platicar con él sobre este clásico y que nos compartiera su propia interpretación.