Lo mejor de Whisky Makers del 2018

Es la última semana del año y estamos por acabar un ciclo más. Fue un año lleno de descubrimientos sobre el whisky, visitamos bares y restaurantes con ofertas interesantes en la Ciudad de México y en el país, y por fin logramos hacer experiencias —Whisky Labs—para acercarnos a nuestros lectores. Hicimos esta pequeña lista de los artículos que más disfrutamos hacer y de los que más aprendimos. Estamos seguros que 2019 será un gran año en muchos aspectos y estaremos aquí para continuar hablando sobre whisky.

¡Gracias a todos nuestros seguidores!

Drinks y sabores de barrio en Cicatriz

Fue sobre la mesa de un bar en Nueva York donde Jake Lindeman conoció el mezcal. Era el 2014, había llegado al sitio por equivocación y nunca hubiera imaginado lo que ocasionaría ese primer encuentro amoroso con el destilado mexicano; cuatro años después tendría su propio restaurante bar en la Ciudad de México: Cicatriz. El lugar, ubicado en la Plaza Washington, la más bonita de la Juárez —en la intersección entre Dinamarca y Londres—, es como el típico café de barrio al que ya le tienes cariño y siempre regresas porque puedes ordenar desayunos ligeros, comidas hechas con ingredientes sembrados en chinampas de Xochimilco, brunch de fin de semana, adictivos panes y galletas caseras para acompañar cualquier capuchino y una bien diseñada lista de tragos y cocteles.

Itzel, la jefa en la barra del Can Can

Itzel Álvarez arquea las cejas con indignación cuando le sugieren que su género es ‘débil’. Tiene 29 años, un título universitario de Sociología por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), varios diplomados en Historia, Arte y Museología, y es una de las pocas mujeres bartender en la Ciudad de México. Actualmente, es la jefa de barra del restaurante Can Can, en la colonia Roma de la capital del país. A pocos meses de la apertura del sitio, ella se puso al mando de cuatro barmans, y dice estar orgullosa de eso.

“Este mundo está dominado por hombres. De eso no hay duda. Y aunque cada vez es más frecuente ver a mujeres haciendo drinks detrás de una barra, aún somos muy pocas las que lo logramos”, dice.

Para siempre Anthony Bourdain

“¿Realmente queremos viajar en un papamóvil herméticamente sellado a través de las provincias rurales de Francia, México y el Lejano Oriente, comiendo sólo en Hard Rock Cafés y McDonalds? ¿O queremos comer sin miedo, devorando el estofado local, la humilde carne misteriosa de una taquería, o el regalo sincero que es una cabeza de pescado a la parrilla? Sé lo que quiero. Lo quiero todo. Quiero probar todo una vez”. Anthony Bourdain.

Apetito es lo que le sobraba a Anthony Bourdain. Primero recorrió las cocinas de Nueva York en busca de experiencias como chef, un golpe de suerte lo llevó a las páginas de The New Yorker, y la vida lo arrastró a miles de mesas en cientos de lugares del mundo. Era más que un presentador de televisión, era un periodista, un cronista, un cuentacuentos, un sibarita, un turista, una persona con hambre.

Si amas el mezcal, tienes que probar este whiskey

En México, el maíz no es solo sinónimo de tortillas. El maíz es el alma de la gastronomía nacional. Y ahora, también es whiskey.

Jonathan Barbieri es un artista plástico estadounidense que se enamoró hace 35 años de la riqueza culinaria del estado de Oaxaca y lo dejó todo por mudarse a vivir ahí. Siempre apoyó la causa en contra de los productos transgénicos y un día dejó —temporalmente— los lienzos para poner una pequeña destiladora de mezcal, llamada Pierde Almas, basada en los maices endémicos de México.

La Ciudad Juárez de Al Capone

Durante las década de los 20 y 30 Ciudad Juárez se convirtió en un centro nocturno que bullía con el movimiento de turistas. Tan solo en 1920, se registró la entrada de 400 mil norteamericanos, que venían a México en busca de diversión. Su más notable visitante fue Alphonse Gabriel Capone, comúnmente conocido como Al Capone, que en 1929 acudió al salón Nuevo Tívoli causando revuelo.

El viaje de Al Capone a México es calificado por algunos como un mito. Según un artículo publicado por la Universidad del Estado de Nuevo México, es imposible que el mafioso más famoso de principios del siglo XX haya visitado la frontera sur sin atraer a la prensa de El Paso. Y dice que si fuera real su aparición debió ser antes de mayo, cuando fue detenido en Filadelfia por portación de armas, no a finales de 1929, como mencionan medios locales. De hecho el autor menciona a Laurence Bergreen, uno de los biógrafos del capo, escritor de Capone: The Man and the Era, quien no tiene registrada aquella supuesta visita a nuestro país.

Si es leyenda o no el viaje de Al Capone a Juárez, la realidad es que en aquella época esa ciudad si funcionaba —y sigue funcionando— como un paso de mercancía a Estados Unidos.

¡Shhh! Los bares silenciosos

Foto de Kristina Flour en Unsplash.

¿Recuerdas cuando la Prohibición al alcohol azotó a Springfield? Cuando Homero y los suyos no podían beber una gota de alcohol, convirtiendo al patriarca de los Simpson en uno de los grandes capos de la venta ilegal de bebidas embriagantes. En ese mismo capítulo —Homero contra la prohibición— el bar de Moe se convierte, si la memoria no me falla, en una supuesta tienda de mascotas. Al menos, eso sucede cuando viene a visitarlos la policía; una palanca hace que la barra y todos los elementos de la taberna se hundan en el suelo y aparezcan, de la nada, jaulas con gatos y perros para reemplazarlos. Los que ahí se encuentran guardan el alcohol detrás de las espaldas y, ¡pum!, todos felices.

Cardhu, una destilería con tradición femenina

A principios del siglo XIX las destilerías comenzaron a esparcirse por toda Escocia, las reglas eran estrictas y pocos podían pagar un permiso. John Cumming, ya dedicado al mercadeo de whisky, y su esposa, Helen Cumming, se arriesgaron y abrieron una pequeña destilería en las tierras altas —Highlands—, cerca del río Spey, para alimentar su destilado con esas aguas. El negocio era ilegal y en apariencia era solo una granja.

Seis años después, John fue condenado tres veces por destilar whisky sin tener licencia, aunque Helen era en realidad quien estaba al frente del negocio. Para evitar problemas con la ley, Helen ideó izar una bandera roja cada que estuvieran de visita los inspectores, así evitaba que cualquier persona se acercara a comprarle whisky.

Por fin, en 1823 la Ley de Impuestos Especiales cambió y redujo los costos de los permisos, permitiendo a los pequeños destiladores obtener su licencia. John fue de los primero en comprarla y oficialmente fundó Cardow —cambiaría su nombre a Cardhu— en 1824.

Le dimos al whisky en su mero mole

Foto de Ollin Velasco.

México es digno de celebrarse por muchas cosas, más durante el Aniversario de la Revolución Mexicana, una de las más importantes es nuestra tradición culinaria y por supuesto un platillo insignia es el mole. Esta preparación artesanal, tan representativa del sur del país, es tan compleja y laboriosa, que se merece todo nuestro reconocimiento y un buen maridaje con whisky.

En esta ocasión visité cuatro restaurantes famosos por sus deliciosos moles, de esos por los que bien vale mancharse la ropa, y pedí que diseñaran buenos ensamblajes con distintos whiskies solos o en coctel. Los resultados aún me hacen soñar despierta.