La palabra escocesa del día: dram

En el mundo de los destilados no existe una sola unidad universal para medir la cantidad que se sirve en un vaso; por el contrario, hay todo un vocabulario de unidades de medida y cada una corresponde a un volumen diferente.

Hay algunas, como el shot, que son bastante comunes internacionalmente y que todos de alguna u otra manera conocemos sus equivalencias: un caballito, una onza, o entre 25 y 30 mililitros, según los ánimos del bartender —y a veces la propina también influye—.

Pero hay otras medidas que no se escuchan todos los días. Tal es el caso del dram, la palabra que nos ocupa el día de hoy. Quizá la hayas escuchado en películas, quizá nunca, o tal vez hayas estado en Escocia y te ofrecieron un dram de scotch pero no supiste qué responder porque no sabías si era un trago o un barril completo.

Antes de seguir, ¿cuánto es un dram? En resumidas cuentas, es la cantidad de whisky que tú consideres servirte en un vaso para tomarlo en una sentada; quizá no necesariamente de fondo pero sí en una ocasión continua. Para fines prácticos, el dram es el fondito del vaso, una unidad que puede ser tan grande o pequeña como prefieras. En algunos textos británicos, se define al dram como “la cantidad que se puede beber en un solo trago”.

Usualmente se habla de dram cuando se bebe whisky derecho o neat, pero en realidad se puede referir a muchas cosas. De hecho, la palabra en inglés se puede referir a cualquier “trago”, entendiéndose el término como cualquier bebida alcohólica, y también se puede usar como verbo cuando alguien se dispone a hacer lo propio.

Aunque su origen es incierto, todo apunta a que puede venir del griego drakhme, que se utilizaba para hablar de monedas. Como en el caso de casi todas las divisas, el término original se utilizaba como unidad de medida de peso, que era el equivalente al valor monetario de cada divisa. El caso más conocido es la onza de plata, o tal vez la libra esterlina, ambas vigentes y en uso. Eventualmente, la palabra llegó a la boticas inglesas, en donde se utilizó como unidad de medida, usualmente establecida como un octavo de una onza fluida. De esta última manera es como se puede encontrar en algunas de las obras más conocidas de Shakespeare.

Sin embargo, no hay mucho sobre cómo se popularizó tanto en Escocia la palabra ni cómo fue la transición de medir sólidos a líquidos. En el presente, aunque a veces se defina como 25 o 35 ml, es más común utilizarlo como una medida abstracta, variable, subjetiva. Lo que es verdad es que hay algunos amantes del whisky que consideran que el dram debería ser un estándar y tener un lugar entre las medidas oficiales.

Tal es el caso de los organizadores de uno de los festivales de whisky más importantes en el mundo, el de Speyside, quienes incluso han apoyado una campaña para que la legislación escocesa designe al dram como la unidad oficial para medir whisky.

La verdad no importa si lo logran o no, porque el espíritu del dram se mantiene más vivo que nunca después de cientos de años y es en realidad el uso el que dicta todas las normas. Salud.