En Fifty Mils hacen de lo ordinario algo extraordinario

Por Ollin Velasco

Fifty Mils es uno de los íconos de la mixología mexicana, pero antes era sólo un bar dentro del hotel Four Seasons de la Ciudad de México, en donde lo más vendido eran refrescos y limonadas. Bastante lejos de ser lo que es ahora.

El lugar comenzó con un pequeño refrigerador, dos mesas y unas cuantas botellas de reserva. Era un sitio para cerrar negocios y principalmente lo visitaban los huéspedes del hotel. No tenía la enorme barra de mármol pulido, que ahora es raro ver vacía, ni el dream team de bartenders que en el 2017 lo llevaron a ocupar la posición 61, dentro de la lista The World’s Best Bars.

En aquel comienzo inundado de limonadas, Axel Pimentel, asistente del jefe de barra, pensaba que el concepto de bar que él tenía en mente estaba aún lejos de materializarse. No obstante, todo cambió el día en que se sentó seriamente a platicar con su colega francés Mica Rousseau, para tomarse en serio la encomienda de hacer de este espacio algo muy grande.

Hoy Fifty Mils es lo que sus creadores habían imaginado, y hasta un poco más. Visitarlo es un sorpresa agradable por la originalidad de sus tragos, a pesar de que utilizan ingredientes simples, y porque el concepto que les ha hecho fama mundial podría parecer impagable, pero no ocurre así. En realidad, es muy accesible, tomando en cuenta la gran calidad de su mixología.

Su carta está conformada por un poco de todo. Lo mismo ofrecen martinis clásicos, que coctelería con influencia molecular. No obstante, Axel asegura que su constante es la innovación, ese “no sé qué” que hace a sus bebidas especiales y distintas a las que preparan en otros establecimientos de esta ciudad, que él considera “de gustos exigentes”.

Según cuenta Axel, mientras empieza a batir su mezclador, al público mexicano le encanta el factor sorpresa. “Por eso consideramos un gran logro haber podido darle un twist a la coctelería más clásica, con buenos resultados. Escuchar a nuestros clientes y ver con lupa sus gustos siempre es muy revelador y nos ayuda a modificar de vez en vez la carta”, dice.

Con el paso del tiempo, Axel ha puesto especial atención al consumo del whisky y tiene una teoría al respecto, dice que los consumidores de ese destilado dicen mucho de cómo se bebe en México, por eso ponen especial atención cada vez que alguien lo pide.

Un “Pennycilin 2.0” es el protagonista de la tarde. Una chica, que no deja de hacer historias en Instagram, lo ordenó luego de escuchar de boca del bartender que la atiende, que es el drink ideal para curar las penas. Ni siquiera preguntó qué contenía. Luego de unos minutos se lo sirvieron como una gran promesa sanadora: whisky escocés, miel natural, jengibre, un toque de limón y una espuma perfecta, que salió de lo más profundo del shaker.

Después de acabárselo, la misma chica pidió otra bebida con whisky. Luego de escuchar las opciones de la carta conformada por 10 tragos originales de la casa, 10 clásicos y 8 aperitivos y digestivos, se decidió por un “Blood & Sand”, con otro scotch, licor de cereza, vermut dulce y jugo de naranja. “La medida justa para no sufrir más por una pena”, le insistió el bartender que le ha dado las sugerencias.

Axel dice que, “hemos notado que quienes beben whisky, por lo general, son personas que ya están casadas con una marca y siempre la piden de la misma manera. Aunque también nos hemos dado cuenta de que, una vez que los convencemos de probar algo nuevo, son receptivos con el cambio y siguen aventurándose con opciones que nunca antes habían considerado”.

En eso radica gran parte de la magia del Fifty Mils: en hacer que lo ordinario se convierta en algo extraordinario. Es el único bar en el mundo que ha ganado tres veces consecutivas la competencia de mixología World Class, y llegó a la cuarta posición de los Spirited Awards-Tales of the Cocktail 2017, donde se elige a los mejores bares de hoteles, además de los múltiples premios de Mica y Axel, así como del resto de su equipo de bartenders.

“Soñamos con ser más que sólo ‘el bar que está dentro del hotel con una galardón de Cinco Diamantes’, y creo que lo hemos logrado bastante bien. Nos hemos convertido en un sitio al que muchos regresan para dejarse maravillar por la vida, algo que le viene siempre bien a cualquiera; en especial, si la maravilla viene en una copa”.

Agradecemos a Axel, a Mica y a todo el equipo de Fifty Mils por hablar con nosotros.

Dónde: Paseo de la Reforma 500, colonia Juárez, Ciudad de México (en el patio central del Four Seasons).

Fotos de Ollin Velasco.