Cardhu, una destilería con tradición femenina

A principios del siglo XIX las destilerías comenzaron a esparcirse por toda Escocia, las reglas eran estrictas y pocos podían pagar un permiso. John Cumming, ya dedicado al mercadeo de whisky, y su esposa, Helen Cumming, se arriesgaron y abrieron una pequeña destilería en las tierras altas —Highlands—, cerca del río Spey, para alimentar su destilado con esas aguas. El negocio era ilegal y en apariencia era solo una granja.

Seis años después, John fue condenado tres veces por destilar whisky sin tener licencia, aunque Helen era en realidad quien estaba al frente del negocio. Para evitar problemas con la ley, Helen ideó izar una bandera roja cada que estuvieran de visita los inspectores, así evitaba que cualquier persona se acercara a comprarle whisky.

Por fin, en 1823 la Ley de Impuestos Especiales cambió y redujo los costos de los permisos, permitiendo a los pequeños destiladores obtener su licencia. John fue de los primero en comprarla y oficialmente fundó Cardow —cambiaría su nombre a Cardhu— en 1824.

Con los papeles en mano las cosas comenzaron a cambiar, Lewis Cumming, hijo de John y Helen, entró al negocio y por consejo de amigos compró nuevos alambiques. Cardow empezó a distribuirse gracias a uno de esos amigos, George Smith, fundador de Glenlivet.

Para 1832, la destilería estaba en manos de Lewis y, a pesar de ser la más pequeña del país, se volvió prestigiosa, mientras la granja siguió administrada por sus padres. Pero la muerte de John, en 1846, cambió la jugada y Lewis quedó a cargo de todo.

En ese momento comienzan una época estable, la destilería funcionaba de otoño a primavera y durante el verano, Lewis dedicaba su atención a la granja. La competencia creció, pero la calidad y fama de Cardow continuó.

Otra muerte cambió el rumbo de este whisky. Lewis falleció en 1872, dejando dos hijos y a su mujer Elizabeth a cargo, quien junto con Helen (que dos años después, en 1874 también fallece), tomó las riendas del negocio. Ambas mujeres le dieron la vuelta a la desgracia.

Car-dhu nació ese mismo año, Elizabeth se encargó de registrar la marca y darle comienzo una nueva etapa de bonanza para la destilería y la familia.

La demanda por Cardhu creció como la espuma. En vista del éxito, en 1884, Elizabeth decidió comprar un terreno mucho más grande, cerca de la misma fuente de agua, y construyó New Cardow, con tres veces la capacidad de producción de la vieja “granja” fundada por Helen y John.

La bonanza continuó, mientras el hijo de Elizabeth y Lewis, John Fleetwood Cumming, entró en el negocio. La popularidad de Cardhu siguió creciendo, y tras 8 años produciendo whisky en la nueva destilería, la demanda volvió a rebasarlos. En ese punto de enorme popularidad, Jonh Walker & Sons se acercó a Elizabeth con una oferta para comprarle la granja y la destilería.

Elizabeth aceptó, cerró el trato con Walker a cambio de que su familia siguiera administrando Cardhu. En 1893 se selló el acuerdo, y Cardhu se convirtió en el single malt más utilizado en la mezcla de los Johnnie Walker.

Ambas marcas llegaron con un prestigio alto al siglo XX, la turbulencia de las guerras mundiales, las tocaron, pero no las destruyeron. En 1981, la destilería hace oficial el cambió de nombre de Cardow a Cardhu y llegó a nuestros días produciendo uno de los mejores whisky single malt del mercado. Y los descendientes de Helen continúan la tradición, como fue su deseo en aquel trato con Walker.