Buchanan’s crea su primer “blended malt”

Desde hace algunos años, la clásica marca de Buchanan’s se ha estado renovando sin perder su mejor distintivo: calidad. Para los distraídos, hace algún tiempo la botella cambió —es un poco más redonda— y ahora la marca nos sorprende con un blended malt: Buchanan’s Select.

La historia de Buchanan’s es la de un emprendedor. Contrario a lo primero que podría pensarse, James Buchanan —el creador de este whisky— nació en 1849 en Brockville, Canadá, pero era hijo de inmigrantes escoceses. Con un año de vida atravesó de vuelta el Atlántico con su familia para establecerse en Irlanda del Norte. Desde los 14 años comenzó a trabajar, y siendo muy joven, junto con su hermano, fundó una empresa dedicada al heno, los granos y las semillas, en Glasgow. Diez años después se mudó a Londres, donde comenzó a comerciar whisky de Charles MacKinleys.

La ecuación era perfecta, sabía de granos y de whisky; se estableció en Glasgow nuevamente y en 1884 fundó James Buchanans & Co… La vida para James cambió.

Su blended scotch se hizo popular rápidamente, tanto que llegó a la Cámara de los Comunes y de un salto, a la cantina del entonces Príncipe de Gales (que luego sería coronado como Eduardo VII, a la muerte de su madre la celebre Reina Victoria). Por consecuencia, en 1901 se convirtió en el proveedor oficial de la Corona Inglesa con la mezcla especial: “The Royal Household”. Lo que sucedió después es una historia llena de premios, caballos de carreras, el título de Lord y un gran legado líquido.

Esta nueva aventura Select es peculiar —otra vez, para los distraídos— porque se trata de un blended malt, no de un blended scotch.

La diferencia entre estos dos tipos de scotch es: un blended scotch es una mezcla de uno o más whiskies puros de malta con uno o más whiskies puros de grano; por ejemplo el Johnnie Walker o el J&B. En cambio, un blended malt es exclusivamente la mezcla de whiskies puros de malta, mismos que pueden ser de varias destilerías (nunca mezcla granos de otros cereales), además no tiene tanta historia.

El primer blended malt en el mundo se comercializó en 1997, y es nada menos que el Johnnie Walker Green Label, que reúne whiskies de cuatro regiones escocesas en una sola malta. (Lo repetimos: para Bruno Mendizábal, nuestro creativo y ahora maestro de pronunciación whiskera, su “walker ultra favorito”).

Antes, la familia Buchanan’s constaba de tres hijos: Buchanan’s 12 Deluxe, Buchanan’s Master y Buchanan’s Special Reserve, todos hechos a partir de la mezcla de maltas y granos. El nuevo descendiente de James, Buchanan’s Select, está hecho solo con whiskies de malta, y nos carcome la ansiedad por probarlo pronto.